Natalia Lafourcade: Las 4 estaciones del amor

Las 4 estaciones del amor

México, 2008
Sony BMG
Calificación: 3.5 orejas
La música en particular y el arte en general tienen un don particular que los hace únicos: tienen la habilidad de sorprender. Y sorpresa es la primera sensación que puede experimentar quien escuche con atención este disco, grabado hace ya tres años por Natalia Lafourcade.
Conocida por sus temas de corte alternativo e irreverente, Lafourcade realizó este experimento inspirada, por un lado, en las Cuatro Estaciones del gran compositor italiano Antonio Vivaldi, y por otro lado, en la forma que cambia el amor entre las personas, pasando por una etapa de ilusión -Primavera- hasta su natural declive -Invierno-.
Creado durante un viaje que la compositora realizó a Canadá, este es un EP redondo, en el cual la compositora veracruzana contó con el acompañamiento de la Orquesta Sinfónica Juvenil del Estado de  Veracruz.
A semejanza de la obra inmortal de Vivaldi, el disco comienza con la Primavera, en donde los sonidos son dulces y tranquilos: se escuchan cuerdas tenues, campanas y coros sutiles que enmarcan una atmósfera inocente, la cual se refuerza con pocos instrumentos de viento y piano, el cual es interpretado por la propia Lafourcade.
El Verano es dominado por las cuerdas y un ambiente tranquilo. Aunque se percibe cierta continuidad con la melodía anterior, este tema se puede disfrutar de forma independiente, ya por los arreglos, ya por la parte vocal que se intensifica. Todo marcha en un ritmo menos frenético, más sosegado e incluso nostálgico.
El piano es el protagonista del Otoño, época en la que el frenesí de la primera canción desaparece por completo y es sustituido por un ritmo alegre y algo más sutil. Violines y campanas se suman a la mitad de la pieza, en la que también se advierten flautas soprano y acordes sostenidos que le dan una calidez y textura diferente al resto de las canciones.
Considero que lo mejor quedó para el final: el Invierno es representado con dramáticos bandoneones y cuerdas que son apoyadas en percusiones para dar origen a un tema oscuro y totalmente instalado en la tristeza del amor que llega al final. Flautas tenor, piano y violonchelo acompañan la parte más alta de la canción, en el que suenan las percusiones y los metales con mayor potencia. Pasado el minuto 5, todo vuelve a la tranquilidad y al aire esperanzado de la Primavera, por lo que todo vuelve a empezar.
Un disco plenamente recomendado para quien quiera ver una cara diferente de una cantautora bastante conocida.